”facebook” ”youtube” ”g+”
Mostrando entradas con la etiqueta desempleo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta desempleo. Mostrar todas las entradas

jueves, 6 de marzo de 2014

Orientación vocacional




Un amigo, al que conocí en uno de esos empleo-desgracia, me dijo una vez que sería interesante escribir una entrada que hable sobre el lado lindo de ser desempleado (porque sí, a veces, tiene sus momentos).

La realidad es que, estos dos feriados de carnaval llegaron en el momento justo: tuve dos semanas de trabajo muy duro, con mucha tensión luego de descubrir que la consultora me mintió, que no voy a estar trabajando tres meses de prueba, con posibilidad de efectivización, sino que trabajaría como cubridor de vacaciones por dos semanas y luego, casi seguro, a la calle.

El lunes y martes viví los feriados como deben ser, como feriados. Lo único que hice durante dos semanas fue dormir, almorzar e ir a trabajar. Por suerte, tuve la posibilidad de disfrutar estos dos días, al máximo. Leí bastante, miré algunas series, escribí algunos textos y canciones, grabé algunas cosas y sobre todo, descansé.

Estas actividades me recuerdan a mi vida de desempleado, a mi vida de estudiante y, a la vida que quiero tener. No es que quiera ser un rey, que no deseo trabajar, sino que, como todos, quisiera trabajar de lo que me gusta.

Esto me recuerda a cuando estaba en el último año de la secundaria y mi mamá me preguntaba qué iba a hacer con mi vida. Todos los días, a todas las horas estaba encima mío, ella y su preocupación: ¿qué vas a hacer con tu vida? ¿qué vas a estudiar?
Me costó decidirme por una cosa (porque me gustan muchas) y, como ella no soportó mi indecisión, me sacó turno en el hospital, con una psicóloga, para la orientación vocacional.

No recuerdo exactamente cómo fue la charla pero, estoy seguro que la pregunta de la psicóloga iba de por qué razón estaba ahí. Recuerdo haber dicho que estaba ahí para que me digan qué debía hacer o estudiar. Ella me dijo: esto no es un test vocacional, acá orientamos a la persona para que descubra qué le gustaría hacer. Me fui del consultorio pensando en que no me era necesario continuar con esa orientación: yo sabía qué cosas me gustaban, me interesaban y me motivaban.

Creo que fingí ir a la orientación durante un tiempo. Mi madre nunca me preguntó sobre ello o, al menos no lo recuerdo. Pienso que ella sabía que yo sabía qué quería, pero me apuraba, simplemente, para que me mueva, para que haga cosas. Así que, desde aquellos días no paro de hacer, de estudiar y capacitarme todo lo posible. Solo me falta conseguir el empleo adecuado.

Hoy, mi madre no me apura como en aquellos días: me deja dormir, me trata bien, porque tengo un empleo (¿o tuve?: la RRHH de la empresa me dijo que espere hasta el viernes porque la selección se atrasó por los feriados). Para mi mamá, lo importante es trabajar, no importa de qué o cómo. Está feliz, se siente completa por mí. Yo, al menos estos dos días de descanso, de ser yo, me sentí bien.

Y, a pesar de no haber hablado de casi nada en particular, esta entrada es, algo así como un rejunte de pensamientos. Y no mucho más.

Lectores están invitados a comentar y recomendar el BLOG.
Saludos,


miércoles, 5 de febrero de 2014

Una nueva entrevista fallida

Venía apretado, sudando y triste, escuchando People Have The Power de Patti Smith y pensaba en esa escena de subte línea D. La gente tiene el poder.

Pienso que ninguna historia tiene final conclusivo. Al menos, en 29 años de vida que llevo vividos, no recuerdo que algo tenga un feliz final de temporada. Todo es un final inconcluso o infeliz. Y durante la temporada, lo que no es un obstáculo, es una esperanza que se pierde de un momento a otro.

Claro, hablo de lo laboral, de lo económico. Pero el poder que tiene esa zona en la vida de todos nosotros es inmenso. Yo vivo en la zona en que el problema es económico, laboral o misteriosamente kármico, la zona en que me veo haciendo las mismas cosas una y otra vez y no consigo resultado alguno, la zona en que analizo la situación en la que me encuentro, trazo un plan y cuando lo llevo a cabo, nada sale bien o se estanca (que es lo mismo que salga mal). Vivo en la zona donde todo es un comienzo, planear algo nuevo, una salida, un agujero en la pared para respirar, y donde te volvés a llenar de ideas y subjetividad. Vivo en la zona del fracaso constante, donde lo romántico de la esperanza suena repetitivo.

Estuve en una entrevista en el Instituto Americano para un puesto administrativo. Fue la entrevista más corta de mi vida. tres minutos. Máximo cinco: pasé de la esperanza a la tristeza en menos de un minuto. 

Entré, me presenté y me preguntó sobre mi experiencia laboral. Le comento que tengo experiencia en el área administrativa ya que trabajé en una escuela de arte y como profesor de Diseño Gráfico. Me dijo que el trabajo es muy simple y que lo podría hacer a la perfección pero es un trabajo de 9 a 18 de lunes a viernes y los sábados de 9 a 13, $3500 y no me dejaría tiempo para dedicarme a mis cosas. 

El tipo asumió que yo buscaba un trabajo part-time para continuar con otras tareas, supongo. Tal vez, algo referido a mi carrera. Pero yo estoy muy interesado en la propuesta, le digo. Si ves atentamente mi CV vas a notar que he trabajado en puestos administrativos y operativos toda la vida, y a la par, podía dedicarme a estudiar que es lo que más me gusta. Pero, para estudiar, debo poder mantenerme, le digo. ¿Realmente querés trabajar acá? Este trabajo es una boludez, la paga no es buena... no es que no lo puedas hacer, creo que lo harías perfectamente, me dice, pero no sé si es para vos. ¿Por qué querés trabajar acá? Necesito sobrevivir y me siento cómodo en este tipo de trabajo, le repito.

Bueno, dejame ver, me dice. Hoy, alrededor de las 18 voy a llamar a la gente seleccionada. Pero no te puedo prometer nada, la verdad, me dice.

Y me fui. Es todo tan injusto conmigo y con mucha gente. Llevo días apostando, preparándome para esta entrevista: lustrar los zapatos, elegir la ropa, usar gel, afeitarme, aprender el camino hacia el lugar, preparar mi discurso, etc. Y claro, también invertí mi tiempo y el poco dinero que me queda en viajes, por ejemplo.

Cualquiera podría decir que lo mío es contínua queja, que alguien bien plantado en la vida, no sería tan llorón. Porque la vida es eso: es una inversión, las cosas salen mal y tenés que continuar, tenés que sobrevivir sea tu empresa un éxito o un fracaso. Estamos de acuerdo: las cosas salen mal y hay que continuar. El tema es hasta cuándo uno quiere o puede continuar intentando.

Y ahí viajaba yo, parado en una esquina, mirando a la gente que comparte subte, que van hacia sus trabajos cada día. Me los cruzo de vez en cuando, cuando voy a alguna entrevista.

Así que, así fue.
Saludos,
Muy Desempleado.

lunes, 27 de enero de 2014

Dos trabajos Part-time


Siempre me preguntan si las historias que cuento en Muy Desempleado son ciertas. La respuesta es que , son ciertas. Hoy les voy a contar una sobre dos trabajos part-time que tuve a la vez...


Hace ya mucho tiempo, trabajé como docente part-time, de nivel básico de diseño gráfico, en una consultora que ofrecía cursos y asesoramiento a nuevos emprendedores y a trabajadores, que cumplen licencia por accidente.

Me pagaban mensualmente, por cantidad de alumno. Como mi trabajo dependía de la tragedia de alguien que sufría un accidente, que caía en la consultora y que eligía mi curso entre otros 60 cursos, no me alcanzaba el sueldo para sobrevivir. Así que, paralelamente, comencé a trabajar en horario nocturno, en una empresa de inventarios.

Llevaba más de medio año en ambos puestos, pero no me alcanzaba para pagar cuentas ni ahorrar (*). En la fila para entrar a un inventario de F********, en el Gran Buenos Aires, me tocan el hombro. Me doy vuelta y veo a uno de mis ex alumnos. Había sido despedido de su trabajo anterior, y caído en las garras de esta empresa especialista en inventarios.

¿No trabaja más dando clases?, me dice. Sí, pero no me alcanza, le digo. Y ahora tenía de compañero a mi alumno que, sin dudas, era mejor auditor que yo.
Casi renuncio de la vergüenza que me agarró. Pero me la aguanté bien. Después nos hicimos amigos. Cosas que pasan en trabajos part-time.


(*) El trabajo de auditor es un empleo basura, destinado a no durar. Pero en otra entrada hablaré sobre ello.

Así que, así fue.
Los invito a comentar y compartir sus experiencias, vamos.
Si quieren pasen por mi facebook  y, los invito a suscribirse al blog, claro.
Saludos, 
Muy Desempleado

lunes, 13 de enero de 2014

Otra entrevista fallida



Hoy desperté recordando el día lunes, 4 de febrero de 2013. Tenía que estar a las 15:00 hrs. en la Rural, para una entrevista en C******* R*****, una empresa líder en eventos, tecnología y audiovisuales. A las 14:45 hrs. me anuncio en la puerta, me indican cómo llegar a la instalación de la empresa y voy. La puerta estaba abierta así que entro. Había dos nerds mirando Jimmy Fallon en youtube. Me presento y uno de ellos me hace pasar a la oficina. Dice: ¿conocés a Jimmy Fallon? Sí, claro, le respondo. Y hablamos un rato de Jimmy. 

Todo venía bien hasta que dijo que Lost es insuperable. Yo estoy parado en la otra vereda. Para mí, la insuperable es The Sopranos. Luego, este muchacho me habló de The Big band Theory y la entrevista se venía a pique, así que tan solo asentí: “la mejor comedia del momento”. Sabemos que no es cierto y que, tanto TBBT como HIMYM son una basura, refritos mal hechos sin humor y totalmente sobrevalorados. Pero yo quería el empleo, así que me limité a sonreír.

El muchacho que me hacía la entrevista no era mucho más grande que yo. Una mezcla de Richard Ayoade y Aziz Ansari. A pesar de nuestras diferencias seriéfilas, nos llevamos muy bien y la entrevista salió genial. Me dijo: bueno, podemos trabajar juntos perfectamente, así que, si para el día viernes, no te llaman para la entrevista con el gerente, comunicate vos. Estiró su mano y me dio una tarjeta de la empresa. 

Ya era viernes y aún no me llamaban. Llamo y luego de que explico mi situación, me mantienen en espera. Luego de unos minutos me confirman la entrevista con L****** o M*****. ¡Genial!

El lunes 11 de febrero del 2013 me presento a las 17 hrs. Esta vez no había ningún nerd. Había un técnico reparando un aire acondicionado y, en la oficina (con la puerta abierta) un hombre con acento italiano mantenía una entrevista con un flaco. Me senté a esperar y claro, escuchaba todo. No tardé en detectar que esa era una primera entrevista, de acá a la China. Sin escalas.

Cuando terminan, el tano acompaña al postulante a la puerta, me levanto y me presento. Y dice: ah, esperame unos minutos. Entonces entra nuevamente a la oficina y cierra la puerta. Toma el teléfono y se comunica con M*****. Las paredes eran de algo un poco más grueso que papel, así que escuché todo. L. le dice a M. que no sabía que había otra entrevista, que pensaba que eran solo 4 y ahí afuera tenía a un quinto. Se la hago igual, dice. Corta y me hace pasar.

Sabía que no iba a obtener el empleo. 

Obviamente, lo primero que se comenta es la situación: disculpá no sabía que había otra entrevista pero no pasa nada. La hacemos igual. ¿Llegaste bien? 
Le comento que esta era mi segunda entrevista y que en la primera se había insinuado la idea de una segunda como mera formalidad. Ignoró por completo mi comentario.

Luego de que me hace la entrevista (como si fuera una primer entrevista), me dice: mirá, el chico que te hizo la entrevista no trabaja más acá. Y nosotros estamos en una situación complicada con la Rural. Nos deben mucha plata y piden que les bajemos el presupuesto anual. A nosotros no nos conviene porque estamos perdiendo mucho dinero. Este año casi no hicimos ganancias. Esta semana hay negociaciones para ver si nos quedamos o si nos vamos a otro lado. Así que, no creo que contratemos a nadie.

Yo, por dentro, pensaba: ¡¿por qué carajos me está contando esto?! No soy su amigo ni su empleado y, por como venía la cosa, no lo iba a ser nunca. Además, al chico de la entrevista anterior no le había dicho nada de esto.

Hoy, 13 de enero del 2013, casi llamo a C******* R***** para ver si siguen en la Rural, pero no quería deprimirme. Hace casi un año que mantengo este misterio... ¿me mintió porque no sabía cómo decirme que se confundieron al concederme una segunda entrevista? Si no iban a contratar a nadie, ¿para qué seguían entrevistando? ¿Era verdad que se estaban por ir de la Rural? En ese caso, ¡¿por qué me contó esas cosas?!
  
En fin, así que, así fue.
Los invito a me gustear mi FACEBOOK y a suscribirse al Blog. Vamos, no sean tímidos.
Saludos,
Muy Desempleado.



jueves, 12 de diciembre de 2013

¡Deseame suerte!


En estos días les cuento cómo me fue. 

Otra cosa: ahora se pueden suscribir a Muy Desempleado por correo. Así que espero sus suscripciones. Y compartan e inviten a sus queridos seres a que chusmeen el blog, vamos! 

¿Ustedes tienen alguna entrevista estos días? Cuenten che.
Saludos,
Muy Desempleado.


Post antiguo Home